Consideraciones generales
Normalmente, alrededor del 1% de nuestros glóbulos rojos salen de circulación cada día, para ser reemplazados por glóbulos rojos frescos. Los glóbulos viejos son procesados en el hígado y luego son desechados. Mucha parte de la bilirrubina resultante sale del cuerpo en las heces.
Si hay demasiados glóbulos rojos que están saliendo de circulación para ser procesados por el hígado, se acumula un pigmento amarillo en el cuerpo y cuando hay suficiente pigmento para ser visible, se presenta la ictericia. La cifra normal de bilirrubina es de 0.5 a 1 mg/dl. La ictericia se hace aparente cuando esa cifra llega a los 3 mg.
La ictericia puede ser causada por la presencia de demasiados glóbulos rojos fuera de circulación y destrucción (Ictericia Hemolitica), por el hígado sobrecargado o dañado (Ictericia Hepatocelular)o por la incapacidad para movilizar la bilirrubina procesada desde el hígado a través del tracto biliar hasta el intestino (Ictericia Obstructiva o Colestásica).
La mayoría de los bebés presentan bilirrubina durante la primera semana de vida. La experiencia penosa del nacimiento puede enviar muchos glóbulos rojos a quedar fuera de circulación de manera temprana (especialmente si se usa una ventosa) y los hígados de los bebés a menudo no están preparados para esa carga. Antes de ingerir la leche materna y de que comiencen las deposiciones regulares, la bilirrubina se acumula más fácilmente. La ictericia es incluso más común en bebés prematuros.
La ictericia fisiológica es el nombre para la ictericia normal que comúnmente se observa en bebés sanos, mientras que la ictericia patológica es el nombre dado cuando esta condición presenta un riesgo para la salud, ya sea debido a su grado o a su causa. Esta última puede ocurrir en niños o en adultos y se origina por muchas razones, incluyendo incompatibilidades sanguíneas, enfermedades de la sangre, síndromes genéticos, hepatitis, cirrosis, obstrucciones del conducto biliar, otras enfermedades hepáticas, infecciones o medicamentos. Además, el término también se aplica a la ictericia fisiológica exagerada por la deshidratación, prematurez, parto difícil u otra razón.
Otra condición llamada síndrome de Gilbert es un trastorno hereditario benigno en el cual se presenta ictericia leve y es causado por niveles bajos de algunas enzimas procesadoras de bilirrubina en el hígado. Esta afección, una vez que ha sido reconocida, no requiere evaluación ni tratamiento adicionales. Hay otras causas hereditarias menos comunes de niveles elevados de bilirrubina.
Causas comunes
Las causas de ictericia en niños pueden ser:
-Ictericia del recién nacido (ictericia fisiológica).
-Ictericia por lactancia materna.
-Ictericia por la leche materna.
-Hepatitis viral (hepatitis A, hepatitis B, hepatitis C, hepatitis d y hepatitis E).
-Anemia hemolítica.
-Trastornos congénitos que causan problemas para el procesamiento de la bilirrubina (síndrome de gilbert, síndrome de Dubin-Johnson, síndrome de Rotor o síndromes de Crigler Najjar).
-Atresia biliar.
-Hepatitis autoinmune.
-Malaria.
La ictericia por lactancia materna se puede presentar en la primera semana de vida en más de 1 por cada 10 bebés alimentados con leche materna. Se cree que la causa es la ingesta inadecuada de leche, que lleva la deshidratación y una ingesta calórica baja. Es un tipo de ictericia fisiológica o ictericia fisiológica exagerada.
La ictericia por la leche materna es mucho menos común y se presenta en aproximadamente 1 por cada 200 bebés. En este caso, la ictericia generalmente no es visible hasta que el bebé tenga una semana de nacido y a menudo alcanza su punto máximo durante la segunda o tercera semana. Este tipo de ictericia puede ser causada por sustancias en la leche de la madre que disminuyen la capacidad del hígado del bebé para manejar la bilirrubina. La ictericia por la leche materna rara vez causa problemas, ya sea que reciba o no tratamiento y generalmente no es una razón para dejar de amamantar al bebé.
Las causas en adultos pueden ser:
-Obstrucción de los conductos biliares provocada por infección, tumores o cálculos.
-Hepatitis viral (hepatitis A, hepatitis B, hepatitis C, hepatitis D y hepatitis E).
-Colestasis inducida por medicamentos (acumulación de la bilis en la vesícula biliar a causa de los efectos de los medicamentos).
-Hepatitis inducida por medicamentos (hepatitis provocada por medicamentos como sulfato de eritromicina, antidepresivos, anticancerígenos, Aldomet, rifampicina, esteroides, clorpropamida, tolbutamida, anticonceptivos orales, testosterona y propiltiouracilo).
-Estenosis biliar.
-Enfermedad hepática alcohólica (cirrosis alcohólica)
-Cáncer pancreatico.
-Cirrosis biliar primaria.
-Ictericia hepatocelular isquémica (ictericia ocasionada por el flujo inadecuado de oxígeno o de sangre al hígado).
-Colestasis intrahepática del embarazo (acumulación de la bilis en la vesícula biliar, debido a la presión abdominal que se presenta con el embarazo).
-Anemia hemolítica.
-Trastornos congénitos que causan problemas para el procesamiento de la bilirrubina (síndrome de gilbert, síndrome de Dubin-Johnson, síndrome de Rotor o síndromes de Crigler Najjar).
-Hepatitis activa crónica.
-Hepatitis autoinmune .
-Malaria.
Algunos de los exámenes diagnósticos que se pueden realizar son:
-Bilirrubina en el suero sanguíneo.
-Pruebas de función hepática y colesterol.
-Tiempo de protrombina.
-Conteo sanguíneo completo.
-Ultrasonido del abdomen.
-Biopsia del hígado.
-Urobilinógeno en las heces y en la orina.
Juan Pablo
ResponderEliminarNO veo la descripciòn del sintoma desde el punto de vista semiològico. NO veo las cualidades de ese sintoma. Muy bien sobre etiologìa.